Las perlas han sido muy apreciadas a lo largo de la historia por su belleza y rareza, antes de producirse perlas cultivadas eran gemas de extraordinario valor, reservadas a la nobleza y personas muy adineradas. La costumbre de utilizar la perla en joyería viene de la India y fueron los Fenicios las que las extendieron por Europa.

Las perlas son esferas de nacar, a su vez el nacar esta compuesto de materia orgánica y carbonato cálcico producido dentro del cuerpo del molusco, la perla se forma tras un complejo proceso biológico de cristalización y es el resultado del mecanismo de defensa que tiene una ostra o madreperla a partículas extrañas que entran en su cuerpo, este proceso tarda aproximadamente unos diez años y finalizara con la creación por parte del molusco de una perla. En joyería las perlas mas valiosas son las mas redondas y blancas y se consideran piedras preciosas las mas conocidas son las de la familia Pteriidae.

Las perlas ya sean naturales o cultivadas se consideran perlas autenticas ya que el proceso de creación de las perlas se lleva a cabo de la misma manera. El diferenciar una perla natural de una cultivada es prácticamente imposible.

Al tratarse de un proceso natural las perlas son de una tamaño y color diferentes y el valor de las perlas se fija en función de unos parámetros determinados: la forma, se buscan esferas perfectas o perlas con forma de lágrima. El color, con el espectro completo que va del blanco al negro. Y por supuesto la talla.